Hoy como es día de las madres me veo tentado a escribir
algo para ellas, pero no quisiera caer en el cliché de decir cosas bonitas y
palabras alentadoras a unas mujeres que se han esforzado tanto en la vida para tener
hijos sanos; sino que más bien quisiera compartir una reflexión sobre qué es
ser Mamá.
Creo que en este mundo hay
muchas mujeres que por cosas del destino, noches de placer, fallos de cálculo o
quien sabe que otro pretexto, han visto repentinamente su cuerpo cambiar y de
repente llega a su mente la idea de que van a “ser madres”. Serán madres, la
naturaleza les ha dado la oportunidad de engendrar un hijo, un pequeño ser que
crece poco a poco dentro de sí.
Cuando observo los índices de
natalidad, de abortos provocados y de muertes de mujeres por causas de estos
abortos y las practicas peligrosas a las que son capaces de someterse, creo y
reafirmo que cada vez hay más madres, pero hay menos Mamás.
Yo creo que una “Mamá” a
diferencia de una “madre” es aquella mujer que además de tener la capacidad
física de engendrar vida; es a su vez, aquella mujer que tiene la fortaleza
psíquica para contenerla. Contener la vida física y psíquica de un pequeño ser
que está creciendo.
En este sentido veo que hay
muchas mujeres que son madres, pero que lamentablemente no saben ser mamá. Una
mamá no te prohíbe crecer, una mamá más bien te alienta, sabiendo que vas a
cometer errores y que esos errores son necesarios para ti.
Una mamá te da tu espacio, te
invita a reconocerte a través de ella, como alguien diferente, con ideas,
sentimientos, emociones y fantasías diferentes. No te impone quien “debes ser”,
sino que te estimula a que “descubras quien eres tú”.
Una mamá también te cuida, no
solo con alimento, una buena leche física; sino también con miel, una buena
cucharada espiritual. Al reconocerse a ella como una persona creativa y
cuidadosa, te invita a ti a reconocerte como un ser amado, creado y que además
puede ser creador.
Por último, para mí este es el
tema más importante. Una verdadera mamá te enseña cómo ser mamá. No importa que
seas mujer u hombre, joven o adolescente; a través de tu mamá, descubres el
fino “arte de amar, crear y recibir amor”.
Sin esto, todo lo demás es solo pérdida de tiempo.
Así que para mí, madres hay
muchas, como los hijos de la calle, que hay muchos también. Hijos de madres que
se han visto anuladas por el destino o las circunstancias, sin poder amar, sin poder luchar por sí o
por sus hijos; mujeres que los han entregado a la gran madre fría y hostil “calle”.
Pero siempre hay esperanza,
toda madre tuvo su mamá, basta con “querer recordar” cómo es amar simplemente,
por sí y sin medidas, para que todos podamos reconstruir esa mamá interna que
nos invita a seguir amando, sin límites y sin temor.
Feliz día a todas las MamáS que
nos han arrullado por el camino de la vida.
Por un mundo lleno de más
Mamás. Externas e internas. Que ES lo que todos, grandes y pequeños,
necesitamos.

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