Cuando cierro mis ojos y nada esta a la vista.
Una añoranza pujante dilata mi corazón.
No se que será.
No se que hará allí.
Pero si se como se siente.
Un dolor inagotable.
Un deseo inconsumible.
Un concepto inextricable.
Así se siente dentro de mí.
Consumiéndome lentamente.
Y mis entrañas lo aceptan, ya se han acostumbrado a el.
Ho Dios que dolor ¿Cuándo pasara?
¿Cuándo lo dejare ir?
No hay comentarios:
Publicar un comentario