lunes, 11 de octubre de 2010

Te Oigo.



Mis latidos, por tus pasos,
Te oigo llegar, no se hace cuanto,
Ya te acercas, no estas lejos
Tu olor en la ventana ya presiento.

Si supiera yo aguantar,
Un segundo nada más.
Recibiendo y abrazando,
Entres otros brazos esperando.

Cada vez que te oigo llegar
Hasta del sueño más profundo me haces despertar.
Solo la triste realidad,
Regresa a mi mirada su pesar.

Una mirada triste y vacía,
Que entre noche y noche me espía,
Un sollozante y largo despertar,
Que por las mañana me hace recordar.

Una vez, un momento,
Solo de mí yo me arrepiento,
Una noche, un instante,
Una mirada algo tajante.

Mil noches, mil lunas,
Sea bendita esta locura.
Cada vez que te oigo llegar
Hasta del sueño más profundo me haces despertar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario