En una pequeña o grande ciudad, a orillas del río más grande o pequeño del mundo, se reunieron todos sus ciudadanos para hablar de las cosas que han venido aconteciendo en ese lugar; crímenes, violación y maltratos entre otras.
Todos querían hablar de sus penas, las madres decían que ya no tenían alimento para sus hijos, porque estos misteriosamente desaparecían; los padres ya no querían salir a trabajar porque de 10 padres trabajadores forzosamente regresaban a casa cada semana 6 o 7, cuando mucho 8; los niños ya no asistían a las escuelas porque sus profesoras no van a dar clases entre disparos e incertidumbre.
Todos querían decir algo, pero un viejo sabio aunque algo quisquilloso se levanto y dijo: amigos míos, ya es hora de poner las cosas en su lugar – al decir esto, todo el pueblo quedo en silencio.
Luego dijo: debemos colocar leyes más estrictas, sentencias más duras y cárceles más grandes, el pueblo no puede seguir así.
Al escucha esto, un bufón se levanto y pregunto: ¿Cómo que no puede seguir así? Ya estamos así ¿no? lo que hace falta es seguir adelante pero la pregunta ahora es, ¿adelante para donde?
Todos rieron al escuchar las palabras y los cuestionamientos casi fuera de lugar que hacia el bufón, el viejo sabio solo lo miro y prosiguió su discurso.
Debemos procurar la paz y el bienestar para nuestro pueblo - dijo el viejo sabio en tono regañón.
Pero, ¿ya no tenemos paz acaso? Y ¿no nos sentimos bien encerrados cómodamente en nuestras casas? – repuso el bufón de forma sarcástica y maliciosa. Yo solo lo que hago es mirar el techo y de vez en cuando mirar el jardín mientras estoy encerrado en mi casa; eso es paz- dijo el bufón.
Todo el pueblo volteo a mirar al bufón, lo observaron con mirada irritada y despreciativa.
El viejo sabio prosiguió diciendo: debemos encontrar la paz entre nosotros, hacer el bien a nuestros vecinos, dejar de mirar con desconfianza a los demás y procurar la paz entre nosotros – volvió a replicar recalcando que lo que le hace falta a este pueblo es paz.
El bufón, ya desbordado en carcajadas objetó: ¿y dices que lo que le hace falta a este pueblo es paz? Jajaja ¿no será trabajo más bien? Para que los hombres se ocupen de si y no de los demás.
Continúo riendo el bufón y dijo: ¿y de cuando acá la paz se busca entre los hombres y no primero consigo mismo? Jajaja. Hay que ver que a este pueblo le hace falta un bufón de gobernante.

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