viernes, 15 de octubre de 2010

Trueno.

 
Lagrimas del cielo caen,
Pedazos de corazones rotos,
Lienzos del mar se ennegrecen,
Por la lluvia de un Dios celoso.

Tempestad que de los cielos crea,
Entre lilas y purpuras tardes,
Una noche que cobija entera,
Hasta a los más diestros amantes.

Cuando la noche parecía perdida,
Entre pedazos de negra seda encubierta,
Un haz de luz que destella,
La noche enciende en candela.

Luces de infinidad desierta,
Caen entre las paredes viejas,
Alumbrando entre momento y momento,
Dos cuerpos que respiran cerca.

La noche sigue pasando,
Siguen del cielo cayendo,
Lagrimas doradas luces,
Que despierta a dos cuerpos sedientos.

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